El 23 de mayo ingresó a la Cámara de Diputados un proyecto(1) impulsado por el oficialismo que con el argumento de dar más transparencia y publicidad a la gestión de intereses públicos representa una serie de retrocesos en materia de participación democrática. En este marco, en sesiones informativas distintas organizaciones de la sociedad civil del país acercamos argumentos sobre los diferentes puntos problemáticos del proyecto de ley. El punto central es que equiparar la defensa de derechos humanos con el lobby corporativo supone desconocer la función democrática que cumplen las organizaciones sociales. Desde el NOA advertimos que el proyecto de ley no sólo restringe la libertad de asociación y la participación ciudadana, sino que profundiza procesos de disciplinamiento y reducción del espacio cívico en territorios atravesados por conflictos ambientales, desigualdades históricas y creciente concentración del poder. A continuación desarrollamos los puntos presentados.
