En su caso dos veces se condenó a los agentes responsables del asesinato de Facundo, en un proceso que lleva 8 años de trámite, por quedar probado que los policías ejercieron de forma abusiva su función e incumplieron con los deberes de funcionario público. En este punto el rol de la Corte Suprema provincial adopta una nueva interpretación de los hechos, que se centra en legitimar el accionar de los agentes que dispararon por la espalda a Facundo, por considerar que había elementos suficientes que justificaban su accionar. Esta decisión abona la versión de los policías, que ubicaba a Facundo como como atacante y que sostuvo que la intervención policial inició porque el niño “circulaba de manera sospechosa”. Los estándares sobre el uso de la fuerza en la materia son claros, y están vigentes en nuestro país y nuestra provincia, más allá de que Tucumán decida incumplirlos sistemáticamente y sostener su política de estado en el avasallamiento de las fuerzas de seguridad.