Detrás de escena #8

En esta sección queremos visibilizar a quienes, con compromiso y convicción, sostienen día a día el trabajo de ANDHES desde adentro. Voluntarias y voluntarios que acompañan procesos, suman saberes, y construyen comunidad con cada tarea, por pequeña que parezca. En esta edición de Detrás de Escena queremos compartir la voz y la experiencia de Mildred Colfo, voluntaria desde el año 2021 del área de género y DD HH en Tucumán.

¿Qué expectativas tenías cuándo conociste y te acercaste a ANDHES?

Recuerdo mi llegada a ANDHES a finales de 2021, todavía entre barbijos y cuidados de la pandemia. Llegué de la mano de una compañera a los talleres de “Orientadoras Legales Comunitarias”, y ahí descubrí un mundo nuevo como alumna del equipo de DD.HH. y Género.

Mi motor en ese entonces era la curiosidad: quería aprender y conocer las luchas que mis compañeras daban en sus propios territorios. Fue, sobre todo, un refugio de contención. Para el 2023, se abrió la convocatoria de voluntariado y, aunque los miedos y las dudas sobre mis capacidades me hicieron dudar, decidí dar el salto y postularme.

Cuando me eligieron, la sorpresa fue total. Hoy, miro hacia atrás y agradezco haberme animado a ser parte del equipo de género. Gracias a ese alojamiento amoroso y respetuoso del equipo, hoy habito este espacio con alegría, compartiendo lo que sé y nutriéndome constantemente de mis compañeres que son personas muy admirables.

6 de noviembre de 2021

¿Cómo fue ese primer encuentro y que sentiste al empezar a ser parte en ANDHES? 

Debo confesar que, antes de integrarme formalmente, tenía una idea un tanto distorsionada de lo que me encontraría. Al conocer a ANDHES solo a través de los talleres, me imaginaba un entorno rígido, lleno de personas estructuradas, de traje y dándome órdenes por ser “la nueva”. Sin embargo, la realidad me sorprendió apenas crucé la puerta de la oficina: en lugar de jerarquías frías, me recibieron caras conocidas y un reconfortante olor a galletas recién horneadas listas para compartir. Ese gesto lo cambió todo. Descubrí un espacio horizontal donde todas las voces valen lo mismo y donde nuestra sed de justicia, las ganas de crear proyectos y la lucha colectiva se plasmaron esa tarde en un mismo horizonte.

Mayo del 2023

¿Qué lugar ocupa para vos ser parte de ANDHES en este momento de tu vida? ¿Cómo llevas tu compromiso que elegiste como voluntaria? 

Mirando el camino recorrido, puedo decir que la organización se ha convertido en mi principal referente de aprendizaje; una escuela donde el conocimiento sobre derechos humanos, pueblos y memorias se construye de manera compartida. Cada instancia de incidencia grupal es una oportunidad para aprender de mis compañeres y entender que el saber no es algo cerrado, sino una construcción constante.

Considero que este espacio es mi trinchera y mi plataforma para llevar adelante una lucha necesaria la democratización del acceso a la justicia. En un contexto social donde se intenta imponer la cultura de la indiferencia y la ilusión de la meritocracia, esa idea que nos aísla y nos hace creer que el éxito es un camino individual donde el otro no importa, sostengo con firmeza que trabajar en comunidad es el acto de resistencia más potente.

¿Cuál o cuáles han sido los aprendizajes más significativos que valoras desde que formás parte de ANDHES?

Me resulta difícil elegir un solo aprendizaje, ya que mi paso por la organización marcó un antes y un después en mi formación. Si bien traía conmigo la experiencia de otros espacios de militancia, ANDHES transformó rotundamente mi manera de mirar los territorios. Me brindó las herramientas para desarmar y entender las estructuras de poder del Estado, que tantas veces vulneran a las comunidades más postergadas. Comprendí y aprendí que la clave está en la metodología: el diseño de proyectos donde diversas líneas de trabajo convergen de manera horizontal. Esta forma de articulación no sólo rompe con las jerarquías tradicionales, sino que potencia nuestro alcance, permitiéndonos cumplir los objetivos estratégicos con una base mucho más sólida y colectiva.

¿Qué te gustaría decirle a quien tiene ganas de involucrarse, pero no se anima a dar el paso?

No hay un momento mejor que el ahora para dar el paso. La realidad actual nos convoca a construir una resistencia colectiva ante las brechas que se ensanchan. Participar en un espacio como este no sólo les permitirá poner en juego sus saberes, sino también redefinirlos a través de la práctica militante.

En tiempos donde las desigualdades territoriales se maximizan y el temor parece ganarlo todo, quienes tenemos la posibilidad de accionar debemos hacerlo. Si tu situación hoy te permite poner el cuerpo y el compromiso, te aseguro que no hay labor más gratificante que integrar proyectos que cambian vidas. En definitiva, se trata de ser un faro de justicia frente a tanta oscuridad.

puede que te interese
Relacionadas