Esto que pasa a nivel mundial también lo podemos percibir a nivel local. ¿No les pasa que cuando ven una película hecha por porteños y aparece un personaje tucumano, cordobés o entrerriano, nos damos cuenta enseguida de que es un porteño intentando hablar como nosotros? O tal vez que, si vemos a un actor o actriz tucumanx, surgen comentarios como “qué mal que hablamos”. Cómo si hubiera una forma correcta de hablar nuestro idioma, nuestro lenguaje. Ésta forma, que no es la misma que la de todxs lxs argentinxs, es lo que configura nuestra identidad. Hay algo re lindo que pasa en los barrios acá y son las familias que salen a tomar mate en la vereda por las tardes. Qué tal si tuviéramos que contar un policial detectivesco en los barrios del (mal llamado) interior del país, no podríamos jamás decir que ningún vecino vió nada, sería inverosímil porque seguramente la Marta y el Roberto estaban a esa hora tomando mate en la vereda, serían ellxs nuestros testigos principales; o si pensamos en una comedia romántica, lxs tórtolos tendrían que esconderse de la Marta y el Roberto porque obvio que si los ven ya va a saber todo el barrio, entonces sus aventuras son encontrarse disimuladamente en el almacén, en la verdulería y en la carnicería para compartir tiempo juntxs.