A tres años del levantamiento popular que enfrentó la ilegítima y regresiva reforma constitucional impulsada por Gerardo Morales, las denuncias por graves violaciones a los derechos humanos —represión, uso excesivo de la fuerza, detenciones arbitrarias, allanamientos ilegales y heridos con lesiones permanentes, entre otras— continúan sin esclarecimiento ni sanción a los responsables.
