Desde su participación en movilizaciones, campamentos y plenarios con estudiantes de todo el país, Santiago recupera el valor de organizarse, compartir experiencias y reconocer que las problemáticas que atraviesan a los estudiantes son colectivas. También reflexiona sobre las dificultades que enfrentan muchos jóvenes que deben combinar sus estudios con el trabajo y sobre la necesidad de defender la educación pública y gratuita como una herramienta para construir una sociedad más justa y soberana.
