Me gustaría arrancar estas palabras contando que soy un experto en quejarse, desde que me despierto hasta que me duermo estoy renegando. Podría decirse que encuadro en aquella expresión que dice “a este nada le viene bien”, y tendrían mucha razón en decirlo. Ahora imagínense lo que era tenerme que tolerar a partir de fines del 2023, fecha desde la cual pasé a ser alguien insoportablemente quejoso en todo lo relacionado a nuestro país.
