La épica de cuidar en los territorios

El 8 de mayo, el Anfiteatro 2 de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT se convirtió en un espacio donde las experiencias comenzaron a transformarse en una conversación colectiva sobre el cuidado.

Bajo el nombre “Territorios que Cuidan: experiencias en red para acompañar a adolescentes madres, padres y sus hijas e hijos”, el encuentro organizado por ANDHES junto a Red MAPA y la Secretaría de Extensión Universitaria reunió a municipios, organizaciones, equipos técnicos, estudiantes y adolescentes para reflexionar sobre una pregunta ¿Cómo construimos comunidades capaces de acompañar y cuidar la vida de otros y otras?

Como primera propuesta del evento, a través de distintos espacios interactivos, relatos y experiencias territoriales, presentamos el trabajo que venimos haciendo desde la organización desde el año 2023. Se fueron reconstruyendo historias de adolescentes madres y padres que intentan sostener sus trayectorias educativas, sus proyectos y sus vínculos en contextos marcados por desigualdades, violencias y sobrecarga de tareas de cuidado. Entre imágenes, voces y recuerdos, el proyecto “Compartiendo crianza y construyendo un futuro” recupera una experiencia realizada en Tucumán, donde jóvenes madres de Las Talitas comparten sus historias de vida y de crianza. A veces las historias también se cuentan a través de los sabores. La Galleta de la Suerte invitó a descubrir la crónica de la experiencia llevada a cabo en el Hogar Santa Micaela, cuando las herramientas cambian pero la escucha se mantiene presente. Entre mochilas, cuadernos y pañales, apareció una imagen conocida para muchas adolescencias, que tiene que ver con la dificultad de construir futuro cuando el cuidado recae de manera desigual y en soledad. Cuando el cuidado es justo, el futuro es nuestro mostró un espacio que recupera las voces de adolescentes mujeres de América Latina que reclaman que el cuidado no sea un obstáculo para sus proyectos de vida. Territorios que Cuidan desde municipios, barrios y comunidades donde distintas personas e instituciones se encuentran para pensar cómo acompañar mejor a adolescentes madres, padres y sus familias. Este último se constituyó como un eje articulador de diferentes acciones que comenzaron con la realización de talleres y que culminó en un evento que tuvo la posibilidad de intercambio entre instituciones para mirar a las adolescencias.  

Durante los talleres desarrollados en Lules, Bella Vista y Burruyacú más de 45 agentes municipales de áreas de salud, educación, niñez, género y desarrollo social participaron de encuentros de formación y reflexión colectiva. Uno de los hallazgos más significativos fue reconocer cuánto trabajan las áreas de manera aislada y cuánto cambia la intervención cuando aparece la posibilidad de encontrarse con otros equipos, compartir preguntas y construir un lenguaje común sobre adolescencias, derechos y acompañamiento. También emergieron tensiones profundas como la ausencia de registros sobre adolescentes madres y padres, la discontinuidad de políticas públicas, las dificultades de articulación entre distintos niveles del Estado y el agotamiento de quienes sostienen cotidianamente las demandas territoriales dejaron en evidencia que el cuidado necesita ser pensado no sólo como una ética, sino también como una decisión política y presupuestaria.

Sumado a esto, una de las claves que transformó este recorrido de talleres ocurrió cuando adolescentes participaron activamente de los talleres. Su presencia transformó la conversación. Las discusiones dejaron de ser exclusivamente técnicas para volverse más concretas, incómodas y genuinas. Allí apareció con fuerza que no es posible pensar políticas para las adolescencias sin las adolescencias. 

En el evento, cada uno de los municipios pudo presentar qué habían notado y qué situaciones son las que atraviesan de manera cotidiana, entregando la posibilidad de interacción con el público presente. Esa conversación fue necesaria entre otras instituciones que volararon su trabajo y también construyeron preguntas y reflexiones en base a lo expuesto. 

En un segundo momento, se presentó la investigación federal “Mientras crecen, crían”, presentada por referentes de Red MAPA, la cual recuperó precisamente las voces adolescentes. Sus resultados muestran cómo las maternidades y paternidades adolescentes están atravesadas por barreras en el acceso a la educación, a la salud, a redes de cuidado y a oportunidades de desarrollo, pero también por experiencias de resiliencia, deseo y construcción de futuro que suelen quedar invisibilizadas detrás del estigma.

El municipio de Tafí Viejo, integrante de Red Mapa, presentó el trabajo que vienen realizando mediante una red de apoyo interinstitucional dedicada a la inclusión social y desarrollo personal de adolescentes madres y padres. El acompañamiento integral que generan incluye orientación vocacional, espacios de reflexión y herramientas de cuidado perinatal. Esa articulación de áreas municipales como Salud, Empleo y Género busca fortalecer la autonomía y los proyectos de vida de los jóvenes, habiendo vinculado efectivamente a 11 participantes en 2025 y proyectando un crecimiento del 36% en su alcance para el primer trimestre de 2026. 

Como no podía ser de otra manera, se presentaron también las distintas acciones que la Facultad de Filosofía y Letras viene desarrollando en articulación con los territorios, poniendo en valor el trabajo sostenido desde la extensión comunitaria y el aporte de las carreras de Trabajo Social y Ciencias de la Comunicación. Las exposiciones recuperaron experiencias de acompañamiento, producción colectiva y construcción de vínculos con organizaciones, escuelas y comunidades, destacando el rol de la universidad pública como un actor comprometido con las problemáticas sociales y con la generación de espacios de escucha, participación y reflexión comunitaria.

Para finalizar este panel, se puso sobre la mesa la discusión sobre las representaciones, los medios institucionales y de comunicación que construyen sentidos sobre las adolescencias y sus contextos; miradas que muchas veces impactan en la agenda pública y en las respuestas institucionales. Bajo la pregunta “¿Cómo se comunican las adolescencias? Una mirada desde la comunicación y la institucionalidad local”, la Licenciada Estela López presentó su ponencia, invitando a reflexionar sobre los discursos que circulan en torno a las adolescencias en los municipios. 

El protagonismo de adolescentes se volvió central para generar otras producciones y sentidos, como un acto artístico y político. Jazmin y Cande, son adolescentes de Burruyacú que nos presentaron un video que muestra con claridad, algunos de los obstáculos que presentan adolescentes embarazadas, madres y padres cuando buscan ser acompañados y lo que pueden proponer los municipios para ello. 

Hacia el cierre, una idea que atravesó toda la jornada fue que los territorios que cuidan no aparecen espontáneamente, se construyen. Se construyen cuando existen instituciones capaces de escucharse entre sí, cuando las comunidades habilitan espacios de participación, cuando las políticas públicas reconocen el valor del cuidado y cuando quienes sostienen la vida cotidiana dejan de hacerlo en soledad.

Porque, crecer es mejor en comunidad y desde esa perspectiva, los municipios ocupan un lugar central. Son el nivel del Estado más cercano a lo cotidiano, allí donde los derechos pueden hacerse concretos o diluirse entre la fragmentación institucional y la falta de recursos.

Quizás por eso una de las preguntas que quedó resonando al final del encuentro fue también una invitación colectiva: ¿qué nuevas narrativas necesitamos construir para que cuidar deje de ser visto como una carga silenciosa y pase a reconocerse como la trama que sostiene la vida en comunidad?



Comunicadora con perspectiva de DDHH. Asistente de Niñez y Adolescencia - ANDHES

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